Los vídeojuegos se ven como escapes a diferentes realidades, pero también es la ventana para disfrutar de experiencias que son muy difíciles de vivir o inexistentes.
La magia de un libro es abordar experiencia inimaginables tales como las de Julio Berne o Stephen Kings. Pero, la experiencia en los videojuegos a ser un medio audiovisual con interacción del usuario es un poco diferente.
